Una limpieza fin de obra es mucho más compleja que una limpieza ordinaria. Cada superficie requiere un tratamiento específico, cada tipo de resto necesita su producto y técnica. Este es el protocolo completo que seguimos en Limpieza.ai:
1. Retirada de restos de obra y escombros menores
Antes de empezar a limpiar, retiramos todo lo que sobra: trozos de yeso y cemento que han caído al suelo, recortes de plástico y cinta de pintor, virutas de madera si han instalado carpintería, embalajes de los sanitarios y electrodomésticos nuevos, etiquetas y plásticos protectores. Esto NO incluye escombros grandes (sacos de escombro, muebles viejos, puertas sustituidas) — eso es responsabilidad del constructor o requiere contenedor específico.
2. Aspirado industrial de polvo fino
El polvo de yeso y cemento es finísimo y se suspende en el aire. Una aspiradora doméstica lo aspira por un lado y lo expulsa por el otro a través del filtro. Usamos aspiradoras industriales con filtros HEPA que capturan partículas de hasta 0.3 micras. Aspiramos todas las superficies antes de pasar a tratamientos húmedos: suelos, zócalos, marcos de puertas y ventanas, radiadores, interior de armarios empotrados nuevos (siempre quedan con polvo dentro), alféizares.
3. Tratamiento de suelos según material
Aquí es donde se nota la diferencia entre un profesional y alguien que improvisa. Cada tipo de suelo necesita su tratamiento:
- Gres porcelánico (el más común en reformas nuevas): Los restos de cemento y lechada de las juntas se adhieren como una capa mate blanquecina. Se retiran con un ácido específico de pH 2-3 que disuelve los restos calcáreos sin dañar el acabado del porcelánico. Después, aclarado abundante y secado. Nunca usar ácido genérico de construcción (clorhídrico puro) — es demasiado agresivo y puede dejar marcas.
- Parquet y tarima flotante: NUNCA se limpia mojado tras la instalación. El agua se filtra por las juntas y alabea la madera. Usamos producto específico para madera casi seco, aplicado con mopa de microfibra apenas humedecida. Si el parquet está recién barnizado, respetamos los tiempos de secado (normalmente 24-48h) antes de tocarlo.
- Mosaico hidráulico (común en reformas de pisos antiguos del Eixample, Gràcia, Sants): Es lo más delicado. NUNCA se usa lejía (destruye los pigmentos) ni ácidos fuertes. Se limpia con jabón neutro pH 7 y agua tibia. Después se puede aplicar un tratamiento impermeabilizante si el mosaico es nuevo o recién restaurado.
- Terrazo: Similar al porcelánico. Admite detergente neutro o ligeramente alcalino. Si tiene restos de cemento, ácido suave diluido y aclarado rápido.
- Mármol y piedra natural: Productos específicos para piedra natural con pH neutro. Nunca ácidos (graban la superficie) ni productos abrasivos. Si hay manchas de óxido (de herramientas), tratamiento específico con quitaóxidos para piedra.
- Microcemento: Depende de si está sellado o no. Si está recién aplicado y sellado, solo agua y jabón neutro. Si no está sellado, coordinar con el aplicador cuándo se puede limpiar.
4. Cristales y ventanas completas
Los cristales tras una obra están llenos de: restos de masilla o silicona, salpicaduras de pintura, adhesivos de etiquetas, polvo de yeso adherido, gotas de agua con cal (si han limpiado con la misma agua que usaban para la obra). Proceso:
- Retirada de restos de masilla y pintura con rasqueta profesional de vidrio (la típica cuchilla no funciona — hay que saber el ángulo exacto para no rayar)
- Limpieza con limpiacristales profesional y microfibra
- Marcos de ventanas y persianas (aluminio, PVC, madera) con producto específico
- Guías de persianas y ventanas correderas (siempre quedan con polvo de obra)
- Limpiamos interior y exterior accesible (exterior si hay balcón o la ventana es practicable desde dentro; NO hacemos trabajos verticales en altura)
5. Carpintería y marcos
Puertas, marcos de puertas y ventanas, rodapiés nuevos siempre tienen restos de cinta de pintor (que deja adhesivo), manchas de yeso o pintura, polvo en las juntas. Se limpian con productos específicos según el material: madera barnizada, madera lacada, aluminio, PVC. Los marcos lacados blancos son los más delicados — si usas un producto demasiado abrasivo, pierden brillo.
6. Sanitarios y cocina nueva
Inodoro, lavabo, ducha o bañera, muebles de baño nuevos vienen con restos de: adhesivos de etiquetas, proteccores plásticos, restos de silicona del perímetro (si se ha excedido al aplicar), polvo de yeso en las juntas, manchas de cal si han usado agua de obra. Se limpian con productos específicos para cerámica y acrílico (las bañeras acrílicas se rayan si usas producto abrasivo). Grifería con antical específico que no dañe el cromado. Cocina nueva: retirada de plásticos protectores, limpieza de campana extractora (viene con una capa de aceite protector de fábrica), horno, vitrocerámica o inducción, interior de cajones y armarios.
7. Paredes, techos y elementos pintados
Las paredes recién pintadas tienen polvo de yeso adherido, salpicaduras de pintura en zócalos y rodapiés, manchas de dedos del pintor. Se limpian con una esponja apenas húmeda y producto neutro — nunca frotar fuerte en pintura recién aplicada (se puede levantar). Techos: solo si es necesario, con pértiga y paño seco (muy rara vez se limpian techos en fin de obra, solo si tienen manchas evidentes).
8. Interior de armarios empotrados y cajones
Siempre, siempre, siempre tienen polvo de yeso dentro. Aunque vengan sellados, el polvo se filtra. Los vaciamos, aspiramos, limpiamos con paño húmedo, secamos, y los dejamos listos para colocar tu ropa y objetos. Si son de melamina o madera lacada, producto específico que no deje velo blanquecino.
9. Elementos metálicos y complementos
Radiadores (llenos de polvo de obra entre las lamas), toalleros, perchas, pomos de puertas, barandillas, manetas de ventanas, enchufes e interruptores (se limpian por fuera, con cuidado), repisas y estanterías empotradas. Todo se limpia, se pule, se deja impecable.
10. Resultado final
Cuando terminamos, tu piso o local está en condiciones de estrenar. Puedes pasar el dedo por cualquier superficie y sale limpio. Puedes abrir un armario y está impecable por dentro. Puedes mirar los cristales a contraluz y no hay marcas. Puedes andar descalzo por el suelo y no se te quedan los pies sucios. Así debe quedar una limpieza fin de obra profesional. Si no cumple estos estándares, no está bien hecha.